Bandfield 2 - River 0
El Florencio Sola suele ser un estadio complicado para cualquiera de los visitantes que llega a enfrentar al Taladro. Y para este River, que anda de mal en peor, no fue la excepción.
Banfield finalizó el Clausura dando muestras que el equipo había, finalmente, entendido el mensaje de Julio Falcioni. Por eso, de antemano se presumía que sería un duro hueso para el Millonario. Y al minuto de juego, Cabral cerró mal y al medio con la cabeza, y el uruguayo Silva abrió al cuenta con un derechazo seco y colocado a un poste de Vega.
Para un conjunto como River, que aún se está acomodando (aunque no tuvo muchos refuerzos), fue letal ese golpe prematuro, entonces el Taladro aprovechó para imponer su criteriosa circulación de media cancha.
River amagó con dar señales de vida, cuando Andrés Ríos tuvo el empate de cabeza en una fea salida de Lucchetti, pero fue un amague. La realidad del Millo pasó por la ausencia en la creación. Apagado Gallardo, los intentos de Ortega era muy poco para un equipo que debe ser protagonista siempre.
Banfield no cambió su forma de jugar y en un nuevo error defensivo, el pelotazo de Méndez tomó saliendo a todo el fondo riverplatense y “Papelito” Fernandez sacó provecho parando el balón con el pecho y definiendo con la punta del botín para poner el 2 a 0.
En los minutos finales, un cabeza-hombro de Ortega que dio en el palo y otro increible mano a mano de Ríos ante Lucchetti, pudieron darle al Millo una esperanza antes del descanso, pero no había caso. River no sólo jugaba mal sino que tampoco tenía suerte.
El complemento casi que estuvo demás. Banfield no se propuso cerrar el encuentro con otro gol, en cambio eligió cuidar el resultado con el balón en sus pies y cuando River la tuvo, presionar para forzar el error.
El Taladro sostuvo el triunfo apoyado en el gran trabajo del uruguayo Fernandez, incansable a la hora de correr y provocar situaciones de gol. También fue bueno el partido de Erviti y el colombiano James Rodríguez.

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